Categorías
A la semilla que germina en mí
- 5-1-2011
- Categoría: Maternidad / Paternidad
Por Laura Dávila Ralat
“Quiero que desde tus primeros momentos de formación y vida te nutras con los alimentos que nos provee la tierra; madre y cuna de la humanidad. Quiero enseñarte a alimentarte de vida, no de muerte. Quiero enseñarte el camino a la integridad plena con el todo, camino que empieza transformando el alimento en medicina divina para nuestro cuerpo y alma”
El embarazo es uno de los momentos más hermosos que puede vivir una mujer. Sentir esa semilla crecer dentro de una es una emoción inexplicable. Sin embargo, al criar a un niño o niña en el mundo del vegetarianismo puedes confrontar algunos retos de las personas a tu alrededor. Aún existen muchas falacias y mitos acerca de la dieta vegetariana o vegana. Cuando le comenté a mi mamá que estaba embarazada, lo primero que me dijo fue: “tienes que volver a comer carne porque si no ese muchacho te va salir desnutrido, pálido, débil...”.
Gracias al universo, tuve el apoyo de mi compañero y padre de mi hijo, Gabriel. Además, de un grupo de amistades muy especial y del ginecólogo que atendió todo el proceso de gestación y quien, desde los inicios, estuvo de acuerdo con la dieta a pesar de que el embarazo fue uno de alto riesgo. El médico me recomendó tomar un suplemento de vitaminas que incluía complejo B, vitamina E y ácido fólico.
Entiendo, estoy convencida y doy fe, de que la dieta que llevamos influye en nuestro carácter, decisiones y espíritu. Una dieta balanceada en la que no haya que incurrir en despojar de su vida a ningún otro ser, fortalece la luz interna que brilla en cada uno de nosotros.

