Aprendiendo a apagar el motor

Por Abhi Samadhi

Periódico Tu Salud

“La meditación es el arte de apagar el motor”. – Osho

Meditar no es una acción; es no hacer. Es entrar en la “no-mente”, el estado natural de la conciencia humana que se interrumpe por las agitaciones de la mente. Todas las criaturas y los procesos en la naturaleza tienen una pausa, un descanso, un silencio. Con la vida ajetreada que muchas personas experimentan hoy día, el estado “normal” de la mente es el de trabajar sin parar, y el momento del “detente” se manifiesta en enfermedad física o mental. Desde pequeños, aprendemos a usar la mente en todo momento, pero no a ponerla en pausa. Como todo adiestramiento para la mente, meditar requiere práctica, pero para empezar sólo necesitas unos minutos.

Aquí te ofrecemos varias técnicas sencillas de meditación, algunas de ellas de maestros como Osho y Eckhart Tolle, autor del libro El poder del ahora. Las encontrará en varios recuadros titulados “Un momento para ti”. Esperamos que las disfrutes, y que te regales la oportunidad de probar una nueva manera de manejar el estrés y nutrir tu espíritu. ¡Notarás la diferencia!

Cinco minutos de silencio - Busca un espacio en el que puedas relajarte en silencio y cerrar los ojos. Lleva tu atención a la respiración o a los latidos de tu corazón. Al principio, tu mente puede disparar muchos pensamientos. Obsérvalos sin identificarte con ellos. Contempla en paz hacia dónde fluye tu mente. Pronto identificarás pausas entre los pensamientos. Ahí está la meditación.

Siente tu cuerpo - Siéntate en una posición cómoda y cierra los ojos. Respira llenándote de aire hasta la parte baja de tu abdomen y siente cómo se expande y se contrae tu diafragma. Luego, hazte consciente de todo el campo de energía interior de tu cuerpo, que puedes percibir como calor. No pienses en cómo sentirlo, sólo siéntelo. Ahora, imagina que tu cuerpo desaparece y queda sólo ese campo de energía.

Meditación en movimiento - Aprende a enfocar tu cuerpo, tu mente y tu alma en actividades físicas como correr, trotar o nadar. Si lo haces por la mañana, disfruta del aire fresco, del paisaje y del mundo que va despertando a tu alrededor. Siéntete vivo. No restrinjas el cuerpo ni hagas ejercicio mecánicamente, sino que actúa como un niño, usando todo tu ser hasta sudar. Llegará un momento en que sientes que tu cuerpo desaparece y sólo queda la acción. Luego, descansa en un lugar donde puedas conectarte con la tierra. Camina descalzo sobre la grama o la arena. Descansa y disfruta de la brisa.

En el trabajo - Antes de comenzar a trabajar, inhala y exhala profundamente por cinco minutos. Siente que con cada exhalación expulsas tu mal humor o estrés por el trabajo. Luego, intenta transformar tus tareas en meditación con un leve cambio de énfasis: lo que antes hacías descuidadamente, hazlo ahora con cuidado. Busca derivar otros resultados o placeres además del dinero, como trabajar con amor o dedicación, respirando relajadamente con cada acción.

Escribe tus pensamientos - Siéntate en un lugar acogedor con papel y lápiz. Escribe tus pensamientos, cualquier cosa que venga a tu mente, sin planificarlo, forzarlo o sin necesariamente organizarlo. Deja que fluyan de la mente al papel y siente cómo se vacía tu mente mientras lo haces.

Medita en una postura de yoga - Escoge una postura o asana de yoga que te guste mucho. Mientras la haces, préstale atención a la forma en que se activan tus músculos y tendones. Al salir de la postura, tómate unos segundos para disfrutar de su efecto en tu cuerpo y tu mente. Luego de una sesión de varias posturas, descansa por al menos 15 minutos y siente la energía fluyendo por todo tu cuerpo.

Con una vela o incienso - Siéntate a oscuras en el suelo, sobre cojines y con la espalda recostada de una pared. Enciende una vela o un incienso y colócalo a una distancia cómoda pero cercana.  Con los ojos relajados, mira detenidamente la llama de la vela o la punta encendida del incienso. Intenta aquietar la mente. Verás que en ambos casos el objeto que observas se moverá. Procura, con tu mirada, que permanezca quieto.

Mantra - Ya sea en voz alta o interiormente, repite alguna sílaba, palabra o frase durante el tiempo que meditas. Las frases en sánscrito son tradicionales en el hinduismo y en el budismo. También puedes utilizar alguna palabra, frase u oración positiva que se te haga familiar, como “paz” o “amor”.

La autora es maestra de yoga.


Envíale este artículo a un amigo
* Tu nombre:
* Tu email:
* Nombre amigo(a):
* Email amigo(a):
* Imagen de Seguridad:
Security Image Generar otro
Escribe los números y letras del código mostrado en la imagen de seguridad
* Tu mensaje: