Despierta a tu diosa interior

Por Lcda. Enid M. Cartagena, MFCC, CHt, EdD (c)

 

“Yo, como todas las mujeres, sé lo que sé. Algo comienza a suceder. La tierra nos tiene reservadas cosas nuevas, y una de ellas somos nosotras. La feminidad se reconstruye… dando a luz nuestra propia redención”.

                                                                  - Marianne Williamson

 

¿Qué significa ser mujer hoy en día? El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), en el 2006, 
señaló que la discriminación por género está presente en todas las esferas familiares, políticas y económicas. Además, 
aseguró que la eliminación de esta disparidad era esencial para el bienestar, el desarrollo y el progreso humano de las mujeres, las niñas y los niños en todo el mundo. 

La diosa interior viene en apoyo a este señalamiento. Llega con fuerzas a recordarte lo que realmente eres: un ser espiritual en una experiencia humana. En la historia bíblica de la creación, Dios sopló en la nariz del ser humano aliento de vida para convertirlo en un ser viviente a su imagen y semejanza. Esto quiere decir que, en potencia, eres perfecto, al igual que la fuente que te creó.

Recuerda que Dios se expresa de diferentes maneras y formas, y el espíritu no tiene sexo. Por esta razón, diversas culturas han exaltado a esta esencia femenina. De hecho, a través del tiempo, se la ha rendido tributo a las diosas griegas, hindúes y yorubas. Igualmente, en Puerto Rico, los indios Taínos le rendían tributo a Caguana, la diosa de la maternidad.

La diosa es la esencia femenina que tienes dormida por el ajetreo de la vida, porque la rechazas o ha sido empañada por una relación. Demuestra tu potencial espiritual femenino, camina sin miedo a las críticas o a la desaprobación. No seas objeto de nadie, sé dueña de tus emociones, sentimientos y acciones. Esto es un proceso que no se puede completar en un día, pero comenzará cuando despiertes a la diosa que vive en tu interior.

 

Recomendaciones para despertar a tu diosa interior:

• Siéntate cómoda y relájate. Enfoca tu atención al centro de tu ser. Imagina que una chispa de luz brillante inunda todo tu cuerpo. En tu mente, repite la palabra “paz”, o cualquier otra que te guste, hasta que tus pensamientos se calmen.

• Luego, permítete unos minutos en silencio, en espera de respuestas o recomendaciones divinas. Éstas pudieran llegar en forma de ideas creativas, claridad mental, visualizaciones o alguna otra señal.

• Al terminar, da gracias al universo por el momento. Trata de permanecer con tu mente tranquila, ya que las respuestas continuarán llegando a ti en las formas más inusuales. Por ejemplo, pueden manifestarse a través del mensaje de una canción, una llamada inesperada o cualquier otra cosa. Las respuestas serán experimentadas según el entendimiento de cada persona.

 

Con este ejercicio, que toma alrededor de 15 minutos, te reconectarás con tu verdadero ser, tu parte espiritual, y cosas maravillosas comenzarán a suceder.

 

La autora es consejera profesional e hipnoterapeuta clínica. Para información y citas, comunícate al 787-436-7347.


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