Categorías
Retoma tu vida en el 2011
- 1-1-2011
- Categoría: Bienestar emocional

Por Dra. Rosa Enid García Berríos
La llegada de un nuevo año puede provocar sentimientos encontrados en algunas personas al proveer espacios para la reflexión que no surgen en otras épocas.
La mayoría de las veces, la reflexión gira en torno a los objetivos y metas que no se lograron, los proyectos que nunca se empezaron o aquellos que no tuvieron fin. En otras palabras, recapitulamos lo que hemos hecho o dejamos de hacer durante el año anterior y evaluamos nuestro éxito o fracaso a base de esto. Si el resultado de la evaluación demuestra que la mayoría de las metas no se lograron, puede que nos sintamos frustrados.
Empezaste con tanto ánimo…
Entre las metas que nos propusimos pueden estar: cambiar de empleo, rebajar de peso, dejar de fumar, mejorar la relación de pareja o cambiar de pareja, comenzar a hacer ejercicios, estudiar o terminar los estudios universitarios, entre otros. Aunque empezaste el año motivado, a los pocos días probablemente regresaste a la rutina o comenzaste a procrastinar.
En este momento te preguntas, ¿por qué saboteas tus deseos cuando sabes que ese cambio traerá beneficios a tu vida? A veces te sientes confundido, como si tuvieras dos personalidades. Una parte de ti desea cambiar y tener éxito. La otra teme moverse, salir de la zona cómoda. En otras palabras, tienes temor a fracasar. Venimos arrastrando esta sensación año tras año y nos preguntamos por qué es tan difícil cambiar.
Entre las razones para estos titubeos puede estar el que nos sentimos más seguros en la situación en que estamos y esa seguridad nos impide movernos.

