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Tranquiliza la ansiedad por comer
- 9-1-2009
- Categoría: Bienestar emocional
Por Andrés Colberg
¿La ansiedad te manda a la cocina? ¿La comida se ha vuelto tu único oasis de paz? Prueba estas recomendaciones.
• Descarta la posibilidad de que seas alérgico a alguno de los alimentos que ingieres. A menudo, la gente piensa que tiene un síntoma de ansiedad, cuando en realidad es una alergia. Algunos inmunólogos han afirmado que nos volvemos adictos a la misma sustancia que nos provoca una alergia.
• La ansiedad y la producción de cortisol son pares. El cortisol nos pide comida con grasas, azúcares y sal. Sepamos ceñirnos a las tres comidas balanceadas. Si, de todas formas, tenemos hambre, dejemos pasar una fruta.
• Evita ingerir estimulantes (como el café y el chocolate), azúcares simples, carbohidratos y alcohol.
• Haz ejercicio, aunque sea suave, diariamente.
• Toma suficiente agua.
• Respira correctamente. Para respirar, infla el vientre al inhalar y húndelo al exhalar.
• Duerme y descansa el tiempo adecuado para ti. Es importante que no te obligues a dormir si se te dificulta. Ni siquiera menciones la palabra. Háblate sobre lo agradable que es acostarse a respirar y descansar el cuerpo.
• En tu mente, ponle cara a tu ansiedad. También ponle voz, y dialoga con ella. Agradécele que te tenga en un estado continuo de vigilancia. Ella solo desea protegerte de una amenaza, real o imaginaria. Háblale con firmeza. Tal vez, la negociación funcione para que la alteración se limite a unos pocos momentos al día o a la semana. Puedes intentar decretar contundentemente que ya no es útil ni oportuno para ti estar ansioso y hambriento, y que te declaras totalmente desligado de ella.
Tú puedes tomar control de tus hábitos alimentarios. ¡Inténtalo hoy!
El autor es psicólogo y terapeuta de tratamientos alternos. Para información, comunícate al 787-630-4393.

